El sindicato de enfermería SATSE Madrid ha calificado de «crítica» la situación laboral en las residencias públicas dependientes de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS) de la Comunidad de Madrid.
La organización sindical ha remitido un escrito formal a la Gerencia del organismo para exigir el detalle de las horas de exceso de jornada realizadas por el personal de enfermería durante el año 2025, así como la presentación del Plan de Verano 2026 para estos centros de mayores.
Según el delegado sindical de SATSE en la AMAS, Juan Antonio García Valencia, las residencias públicas afrontan el periodo estival con graves dificultades organizativas debido a la escasez de plantillas, bajas retribuciones salariales, falta de coordinación y serios problemas para la conciliación de la vida familiar y laboral. El sindicato afirma que la temporalidad y las condiciones actuales provocan que los profesionales de la enfermería y la fisioterapia descarten estos centros como opción prioritaria frente al Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), el sector privado o los servicios sanitarios de otras comunidades autónomas.
A esta coyuntura se añade el desinterés por las Ofertas de Empleo Público (OPE) de la AMAS, que según la organización quedan desiertas en gran parte. Desde SATSE apuntan que el modelo de oposición para este organismo autonómico resulta más complejo que el de otras administraciones, al incluir la redacción de casos prácticos y su posterior defensa presencial ante un tribunal, sumado al examen ordinario y la valoración de méritos habitual.
Impacto de las bajas y sobrecarga asistencial en los turnos
El sindicato detalla que el déficit de personal se agrava de forma sistemática cuando se producen bajas médicas, permisos reglamentarios o solicitudes de excedencia, ya que la práctica habitual de la administración es no cubrir dichas ausencias a tiempo. Como consecuencia directa, el resto de los profesionales en activo deben asumir las tareas vacantes mediante la suspensión de sus días de libranza oficiales o la prolongación de sus jornadas.
SATSE expone casos concretos en los que, debido a las denominadas «necesidades del servicio», se modifican de forma imprevista los cuadrantes de trabajo, obligando al personal a encadenar turnos consecutivos y restringiendo el disfrute de fines de semana o festivos. El portavoz del sindicato advierte de que existen centros asistenciales de la red pública donde una sola enfermera se ve obligada a asumir la cobertura sanitaria de más de 400 residentes durante turnos específicos, una carga que compromete la calidad del servicio a los usuarios y la salud laboral de las trabajadoras.
Reivindicaciones ante la campaña estival
Ante la inminente llegada del periodo de vacaciones del personal de plantilla, SATSE subraya que las deficiencias organizativas y de gestión que el organismo arrastra desde hace años comprometerán la cobertura asistencial de este verano. La organización concluye señalando que la falta de atractivo económico de la AMAS sitúa a las residencias públicas madrileñas en una posición de vulnerabilidad para captar los contratos de sustitución necesarios para los meses de julio, agosto y septiembre.
