Casi diez meses después de que se perdiera el rastro de Orlinda Marín Trujillo en la ciudad de Madrid, la Policía Nacional espera que la genética arroje luz sobre el caso. El hallazgo de un cadáver femenino en las cercanías de la autopista de peaje R-2 ha reactivado todas las alarmas, aunque los investigadores mantienen la cautela hasta que el cotejo de las muestras de ADN determine de forma concluyente la identidad de la fallecida.
La cronología de este suceso se remonta al 22 de junio de 2025. Aquel día, Orlinda, una mujer de 59 años y nacionalidad colombiana, aterrizó en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas procedente de Ibiza. Su plan era realizar una escala técnica antes de embarcar en un vuelo de regreso a su país natal, Colombia. Sin embargo, las pesquisas dieron un giro inesperado cuando las cámaras de videovigilancia del recinto aeroportuario captaron a la mujer saliendo de las terminales por su propio pie. Desde ese fotograma, su paradero se convirtió en un enigma.
Localización en el punto kilométrico 7,5
La posible resolución del caso comenzó a gestarse hace aproximadamente dos semanas. Unos restos humanos fueron avistados en el entorno del kilómetro 7,5 de la R-2, muy cerca de una de las áreas de peaje de la autopista. Según detallan fuentes de la investigación, el cuerpo se encontraba en un proceso de descomposición muy avanzado debido al tiempo transcurrido.
A pesar del estado de los restos, las inspecciones preliminares efectuadas por los especialistas no han detectado, en una primera fase, marcas o señales que indiquen una muerte violenta. Esta circunstancia refuerza la necesidad de esperar al informe definitivo de la autopsia y a los resultados del laboratorio.
Por el momento, la Policía Nacional mantiene el expediente abierto y no descarta ninguna hipótesis mientras se completa el procedimiento administrativo y científico que permita confirmar si, efectivamente, se trata de la ciudadana colombiana desaparecida el pasado verano.

