A diferencia de la tónica habitual del comercio estival en la capital, el Mercado de Vallehermoso, situado en el distrito de Chamberí, mantendrá abierta la actividad de buena parte de sus barras gastronómicas durante todo el mes de agosto. La instalación adapta su oferta para dar cobertura tanto a los residentes que permanecen en la ciudad como a los visitantes durante el periodo vacacional.
Entre los locales que no interrumpirán su servicio se encuentra Tripea, que incorpora a su carta estival dos nuevas elaboraciones: un taco de lengua guisada con ajíes, cilantro y cerveza sobre salsa de tomatillo verde y tuétano, y una ostra con ponzu de shiitake. Por su parte, Miga Cana presenta propuestas enfocadas al periodo de calor, como «La gran gilda» (con bonito del norte en escabeche y encurtidos), un ajoblanco de pistacho con foie y cerezas, arroz cremoso de gamba roja y un vermú aromatizado con frutas y especias.
La oferta de cocina internacional a la brasa y callejera estará representada por Nokoribi, que mantiene en su recetario el yakitori de atún toro al fuego y la ternera Kung Pao; y por Kitchen 154, que incluye en su propuesta de Vallehermoso platos como los chipirones salteados con curry Surthai, además de sus habituales costillas coreanas y dumplings de butifarra con kimchi.
Pausas breves a finales y mediados de mes
Por otro lado, algunos establecimientos del recinto realizarán breves paradas técnicas a lo largo de las próximas semanas. Es el caso de Krudo, especializado en elaboración de crudos y que cuenta con opciones como el tartar de hiramasa con sorbete de lichi, el cual operará con normalidad a excepción de la última semana de agosto.
Igualmente, el puesto Biáng Biáng, que incluye en su menú estival la ensalada de pollo frío con mango, menta y granizado natural de pomelo y lima, suspenderá temporalmente su actividad únicamente entre el 10 y el 17 de agosto, reanudando la atención al público el resto del mes.
Sobre el Mercado de Vallehermoso
Inaugurado en 1933, el Mercado de Vallehermoso es un espacio histórico de abastos del barrio de Chamberí. Tras una etapa de progresiva pérdida de actividad comercial vinculada al cambio de hábitos de consumo, la instalación inició a partir de 2015 un proceso de revitalización. En la actualidad, el recinto combina la venta tradicional de productos frescos con una variada oferta de restauración y actividades culturales.
